La Iglesia Católica constantemente nos habla de la nueva Evangelización, estos cantos y símbolos Afro son una señal de aquel sueño que estamos construyendo, de una manera muy alegre de sentir y cantarle a nuestro Creador con nuestra cultura, nuestras voces simbólicas y espiritualidad, que nos hacen vivir cada Misa con tanta alegría e importancia de saber que Jesús y María nos aman desde lo que somos. Para nosotros los Afro, el canto y las oraciones son un canal por donde fluyen nuestros sentimientos y más profundas emociones, que se hacen peticiones, declaraciones e imploraciones. No imaginamos que sería de nosotros si no cantáramos. El que canta ora dos veces. Aquí estamos presentes, reafirmando nuestra identidad, nuestro trabajo, nuestras ganas de vivir y de soñar, pero sobre todo a construir días mejores para el pueblo Negro Afro venezolano. Confirmamos que somos una sola familia, una sola voz que canta y seguirá cantando y predicando para la gloria de DIOS, con lo que heredamos de nuestros antepasados: La energía de vivir, la fuerza de luchar por las mismas causas, por la que ellos lucharon nuestra LIBERTAD. A lo largo de nuestra sufrida y aceptada historia el canto acompañó a nuestros antepasados y fue lo que permitió resistir aquella opresión tan dura (que hasta el día de hoy sufrimos las consecuencias sus descendientes). Pero al mismo tiempo el canto se ha convertido en la fuerza más intensa que nos permite ir construyendo momentos de LIBERTAD con alegría. Cantaban allá en nuestra madre tierra África, luego en los barcos que los trajeron, aquí en América, en las cofradías, en las hermandades, después en los palenques, en Esmeraldas, en el Valle de Chota, etc. Ahora cantamos donde el alma nos lo pide. Le cantamos desde la vida, pasando por la naturaleza, nuestras realidades incluso más allá de la muerte. Los Sacerdotes Afro venezolanos: Religiosas, religiosas, misioneros, hermanos, hermanas y laicos comprometidos hemos querido recopilar en aquellas experiencias de alegría, de dolor, de llanto, de consuelo, de esperanza, de comunidad, de soledad y de resistencia que alimentan nuestras vidas y son soporte de nuestra espiritualidad, pero sobre todo queremos desde aquí dar un aporte valioso a la sociedad y a la Iglesia Católica. En el canto, la música y la danza está presente DIOS. Está caminando con los Negros hacia la LIBERTAD.
Un abrazo Negro. |